*Las líneas de autotransporte, y las rutas que surcan la Ciudad de México, no son propiedad del Gobierno de la CDMX, quien pretende cobrar el servicio.
Miles de familias de concesionarios y transportistas de la capital del país, exigen al gobierno de la Ciudad de México, y a las autoridades correspondientes, detengan el proyecto que pretende poner en marcha al incorporar a todo el Transporte Público de Pasajeros de la CDMX en general, al programa de pago de pasaje a través de una “tarjeta universal” manejado por el gobierno local.
Lo anterior, se desprende por la desconfianza de los dueños de las concesiones, de las líneas de autotransportes, y de las rutas que surcan la Ciudad de México, mismas que no son propiedad del Gobierno de la CDMX, quien pretende cobrar el servicio que éste gobierno no está prestando, por medio de la “tarjeta universal”, que trata de introducir, de manera casi obligatoria.
De acuerdo al sentir de los transportistas, es ilógico que un usuario llegue a la cabina de pago del Sistema de Transporte Metro, realice un pago por viajes adelantados, pueda subir a todo el transporte de la ciudad, aunque no sea de la red del STM; en unidades del transporte ajeno al gobierno de la ciudad; por ello, la inconformidad de implantar la “tarjeta universal”, porque ellos serían los únicos afectados.
“Mientras los manejos sean poco claros, mientras el gobierno central de la CDMX no cubra la totalidad de la red de transporte en la ciudad y mientras nosotros los concesionarios particulares no estemos de acuerdo, no permitiremos la introducción de “tarjeta universal”, ya que el pago de combustibles, refacciones y todos los gastos que conlleva el transporte publico en la ciudad, son gastos que nosotros hacemos, y nadie más”, dicen transportistas y concesionarios.
Cabe señalar el transporte público de pasajeros en la Ciudad de México, es una concesión que obtuvieron ciudadanos de parte del gobierno; por lo que, conforme a la ley, se debe respetar las concesiones otorgadas y el sistema de trabajo implementado por los transportistas, sin querer abusar del poder del gobierno en contra de los transportistas.



